32 lecciones y reflexiones acumuladas en 32 años

Los cumpleaños de pequeño tienden a recordarse con gran emoción.

Es un junte de alegría, risas y vacilón. El único día que recibes toda la atención. Cada minuto que pasa, eres felicitado/a por algún amigo, vecino o familiar — todos allí para hacerte sentir especial.

Pero con el paso del tiempo el día de nuestro natalicio toma un giro. Su dulzura comienza a agriarse. Su significado es menos festivo.

Si tienes suerte, el ritual de la fiesta continuará, pero reflexionarás en un hecho mucho más universal: El conteo regresivo de tu mortalidad.

Esto nos asusta porque tememos quedarnos cortos en nuestra interminable búsqueda por más; más dinero, más cariño, más respeto, más valor, más aventura, más audiencia, más calor, más claridad, más autoridad o más libertad.

Cada uno de esos deseos define nuestra razón de ser y articula nuestra motivación.

La gran ironía es que al priorizarlos, vamos gastando el único recurso que no podemos multiplicar: el tiempo.

El tiempo vale por su escasez. No se puede comprar ni ahorrar. Es un espejo que refleja quiénes somos y nuestros valores — a través de nuestras decisiones.

La primera vez que extrañé el paso del tiempo fue cuando cumplí veintidós. Estaba culminando mi carrera académica cuando por casualidad, recibí mi primera oferta de empleo a tiempo completo, el mismo día mi cumpleaños.

Sabiendo que mi vida estaba a punto de cambiar y que mis días transitando salones de clases iban a caducar sentí un huracán de emociones. Entre una mezcla de euforia, por comenzar una etapa desconocida, y de melancolía, por cerrar un capítulo que no necesariamente quería culminar, escribí un poema titulado “La Juventud”.

Recuerdo en el mismo lamentar la inevitabilidad de envejecer:

¿Por qué no puedo estacionar el tiempo frente a los portones de la inmadurez?

¿Por qué tengo que envejecer una y otra vez?

¿Por qué no puedo oscilar dentro del sueño de Peter Pan, donde nunca tendría que despertar?

¿Por qué no puedo comenzar, donde acabo de terminar?

Nuestros deseos por congelar el tiempo no son nuevos. El renombrado artista Salvador Dalí, quién saltó a la fama luego de pintar los famosos relojes derretidos llamados “la persistencia del tiempo” fue quién dijo:

“La mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella”.

Actualmente, los billonarios Peter Thiel (cofundador de Paypal y autor de Zero to One) y Jeff Bezos (fundador de Amazon) han invertido millones de dólares en compañías biotécnicas cuya misión es extender la vida de los seres humanos.

Ahora, por más beneficioso que fuera caminar como un inmortal, argumentaré lo siguiente:

La muerte es lo que le da significado a nuestra vida. Lo que hace que los segundos cuenten.

Saber que tenemos fecha de expiración es lo que nos transmite la osadía de seguir nuestro propio camino. Las ganas por organizar y actuar en vez debatir, deliberar y continuar viviendo a la merced de la causalidad.

El poeta Stanisław Jerzy Lec lo articuló mejor que yo:

“La juventud es el regalo de la naturaleza, pero la edad es una obra de arte”.

Madurar tiene su encanto. Vas definiendo quién tú eres, tus valores y prioridades. Validando que funciona y que no para almacenar lecciones y perspectivas que nos permiten vivir mejor.

Este año, a una década de lamentar madurar como Peter Pan, me reté a compilar 32 lecciones o reflexiones por cada uno de mis 32 años. Así que, calienta el cafecito si decides ir de una en una (si no tienes prisa) o brinca según tu preferida categoría.

Carreras:

1) No puedes hacer lo que no puedes ver:

Nadie va a creer en ti si tú mismo no lo haces primero. Nadie. Ni tus padres, ni tus amigos, ni tus maestros y mucho menos tus jefes o clientes.

Para combatir esto, algo que me robé luego de estudiar a varios maestros de alto rendimiento es la visualización.

Usa tu imaginación para ir cambiando la voz negativa que tienes por la que necesitas. Visualiza cada detalle de lo que quieres ejecutar: hablando en público, liderando el equipo, creando tu arte, vendiendo, entrenando y simplemente ganando.

Los estudios indican que la visualización impacta los procesos cognitivos más influyentes de nuestro desempeño: enfoque, planificación, destrezas motoras, control motor y memoria.

Y ¿lo mejor de todo?… ¡Es gratis!

2) En vez de dinero o pasión, mejor enfócate en acumular destrezas:

El consejo más es repetido a los jóvenes es “sigue tu pasión y el dinero vendrá”. Lo que no te dicen es que no puedes añadirle valor al mercado si no tienes destrezas que ofrecer.

En vez de enfocarte en seguir tu pasión desde el día uno, primero busca acumular destrezas.

Me dirás — pero Raúl, ¡yo quiero ser un macaracachimba! ¡Lo estoy visualizando!

Pues lamento informarte que no puedes ser un macaracachimba sin primero ser un aprendiz.

Busca una empresa que sea famosa por desarrollar su personal. Si no, ofrécele tu tiempo barato (o gratis) a alguien que admires para conocer su manera de pensar y laborar.

Las carreras no son más que un listado de destrezas: Un escritor memorable debe saber editar, desarrollar una historia, informar y si es bueno, entretener. Un abogado litigante debe desarrollar su oratoria y aprender estrategias. Un inversionista a decidir ganadores usando probabilidades. Un CEO o empresario a tomar decisiones rápidas, inspirar, y desarrollar otros líderes.

Traza el mapa de las destrezas que distinguen el rol que quisieras tener y comienza a coleccionarlos como Mario coleccionaba monedas. De esta forma si decides cambiar de carrera — porque esto ya suele a pasar con frecuencia — podrás transferir esas destrezas a tu nueva aspiración.

3) La claridad llega solo con acción y retroalimentación:

¿Será este mi trabajo ideal? ¿Podría liderar este grupo? ¿Será esta mi pareja idónea?

Todos son supuestos sin una contestación definitiva. En vez de ponderar tanto, valida tu información con pequeños pasos.

¿Quiéres ser músico? Escribe y/o graba una canción y enséñasela a un grupo cercano. ¿Quiéres escribir o crear contenido? Pública alguna historia que te haya influenciado o impactado. ¿Quiéres cambiar de empleo? Intenta primero ser voluntario en un puesto que ejerza tareas similares. ¿Quiéres ser empresario? Comienza vendiendo algún producto.

No te mortifiques tanto. Mejor crea “momentum” tomando pasos pequeños en los momentos actuales. Con el tiempo o verás pequeñas ganancias multiplicarse como el interés compuesto o en el peor los casos, descartarás la incógnita que tanto te mortifica. De cualquier modo, ganas.

4) Hay que sacar tiempo para ser agradecido y ambicioso:

La década de los veintitantos son años marcados por el deseo de tener más, que no es más que nuestra ambición. Es el momento para establecernos y distinguirnos.

Lo irónico es que, si le dedicamos toda nuestra energía a estos deseos, terminamos entrando a un laberinto sin salida. Pendiente sólo a lo que no tenemos y olvidando lo que tenemos. Causando sin percatarnos una inmensa cantidad de ansiedad e infelicidad.

El antídoto para esto es la gratitud. Tan sencillo como verbalizar las gracias por los detalles más triviales nos relaja y nos regala felicidad.

Sabiendo que ambos son indispensables, he adoptado el ritual de practicar ambos en la redacción de mi diario. No importa cuál medio escojas, lo importante es saber que puedes validar tu camino sin olvidar tu destino.

5) Nadie está totalmente seguro de lo que está haciendo:

Antes juraba que era el único con inseguridades. Sentimientos exaltados diariamente al ser inundado con imágenes de personas publicando sus mejores momentos en las redes sociales.

Esto lo creí hasta que conversé con los maestros del podcast y con personas mayores.

Descubrí que no estaba solo. Nuestros miedos nacen de la incertidumbre y aunque esto se mitiga con la ejecución, el miedo y la incertidumbre nunca expirará por completo.

Uno hace lo mejor que puede con la información que tiene. Por tanto, una destreza de vida necesaria para alcanzar nuestro potencial aprender a vivir y actuar con esa inseguridad.

6) Maximizar tu potencial es tu deber. Es tu manera de servir:

Nuestras ambiciones tienden a ser confundidas con trayectos individuales. Sin embargo, nuestras metas están amarradas a un colectivo; el empresario a su consumidor, el inversionista al operador, el atleta a su equipo y el artista a su seguidor. Si quieres ser recordado como un ganador, debes aprender a servir a otros mejor.

Clichés que son ley

7) La adversidad por más amarga e inevitable, hay que vivirla:

A nadie le gusta perder. Mucho menos un empleo, un familiar, un amor o una oportunidad. Sin embargo, todos perdemos algo o alguien que valoramos en algún momento. Todos pasamos por algún trauma. Todos nos suceden adversidades fuera de nuestro control.

Prepárate lo mejor que puedas asumiendo que en algún momento van a ocurrir.

Y cuando ocurran, por más oscuro que parezca, no pidas que pase el momento. Por más amargo que sea, llóralo, siéntelo y vívelo, aunque sea duro, porque desear que fuese distinto es tiempo perdido.

8) Adopta la mentalidad a largo plazo:

Todos queremos el ascenso astronómico. Queremos empleos más interesantes, carreras exitosas, dinero en el banco, relaciones duraderas y cuerpos definidos.

Ahora, solo un problema… los queremos “ahora”.

Peco de esto como todo “millenial”. La conveniencia y eficiencia traída por la era digital nos ha hecho olvidar la importancia de esperar. Pero lo que nos dicen es ley, todo aquello que vale la pena requiere tiempo y sacrificio. Como dice el viejo refrán:

“La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”.

Esto no significa que te recuestas del tiempo. Significa que cuando tomas una decisión, sea personal o profesional, permítete un espacio razonable (mínimo 6 meses a 2 años) para determinar si vale la pena.

Además, el compromiso regala paz y te aleja de distracciones disfrazadas como oportunidades.

9) Si quieres ser bueno, sé consistente:

La consistencia es aburrida porque no tiene misterio. Es monótona, repetitiva y anticlimática. Por ello es difícil. La gente se aburre. Más yo un geminiano que le encanta la novedad. Pero la consistencia es la receta para la excelencia. Es la diferencia entre un amateur y un profesional.

10) Invierte en relaciones (mentores, coaches & pares):

Es la manera más rápida de aprender. Por más beneficioso que sea leer, no hay manera más eficiente de aprender que escuchando el testimonio de una persona que ya cuente con la experiencia adecuada para enseñar o incluso debatir ideas. Sea formalmente (le pagues a un coach), o informalmente (sobre un café), o como aprendiz (ver#2) uno arriesga estancar su conocimiento si opta navegar en puro aislamiento.

Relaciones:

11) Tu pareja es la decisión más importante de tu vida:

Un consejo que yo de “chamaquito” no tomaba muy en serio era la importancia de estar con una pareja que te complemente.

Como a cualquier joven soltero/a me encantaba la espontaneidad de la soltería. Y por espontaneidad tú sabes a lo que me refiero…

No obstante, no puedo cuantificar el inmenso valor que ha tenido encontrar confidente con el que puedas debatir ideas, conspirar, idear y hasta crear un núcleo familiar.

Ya entiendo porque Warren Buffett y Bill Gates mencionaron que escoger a su pareja fue la decisión más crucial de sus carreras.

Así que… Por favor no te calientes. Por más fácil que sea. No. La. Embarres.

12) Las parejas felices viajan y follan frecuente:

Mi tía lleva más de 50 años casada. Un día le pregunté; “Titi, ¿Cuál es el secreto de una relación duradera?

¿Su respuesta?… “SEXO, SEXO, SEXO”

Así que un tiempito después, decidí ir a Rincón y … Nah, esto se explica por sí solo. Mas nada te digo.

13) Mantenerse enojado por orgullo es tiempo perdido:

El rencor es como un mosquito.

De primera instancia lo minimizas porque crees que es fácil de ignorar. Excepto que si no lo exterminas cuando te comienza a circular poco a poco te comienza drenar. Y si te toca uno venenoso, podrías hasta terminar siendo mortal.

De mis arrepentimientos más grandes esta década fue dejar pasar tiempo sin atender malentendidos o altercados con amistades o personas cercanos a mí.

14) No olvides a tus viejos:

Dedicarles tiempo a tus padres, es comida para el alma. Llámalos. Textéalos. Contéstales sus mensajes. No dejes de hacerlo por “la rutina” pues el día que no estén los extrañarás más de lo que imaginas. Además, para ellos ese cariño vale mas de lo que te cuesta a tí.

Esto no lo vine a captar hasta que me convertí en papá.

15) Aprende de los niños:

¿Alguna vez has observado a un niño?

Sé que me vas a decir; “¡Claro! Les dan rabietas. Lloran para manipular. Se levantan de madrugada. Riegan. Gritan y se hasta se hacen Pipí encima”.

Bueno, pues sí … pero obsérvalos bien:

Llevan la habilidad de enfocarse en lo que tienen cerca para darle vuelo a su imaginación. Sea una caja, unos lápices, un juguete pequeño, pueden perderse en un juego por horas interrumpidas.

Viven el presente. Aprenden diariamente. Son creativos, curiosos y soñadores.

Uno va perdiendo esto con el tiempo, cargado de responsabilidades, amarrados a nuestros calendarios y pegados al celular.

Me recuerda a una canción de The Color Brown que dice: “Al ser humano se le olvidó ser humano”.

¿Quizás hay que desaprender para volver a aprender a ser humanos?

Dinero:

16) El dinero es la herramienta, no la meta:

No me malinterpretes. El dinero puede ser una meta.

Tener capital es esencial. Sin dinero no podemos satisfacer nuestras necesidades básicas. Mucho menos encargarnos de los que dependen de uno.

Pero el dinero debe no debe ser la meta. Es mejor verlo como un resultado. Una consecuencia.

El dinero es una recompensa externa a tí. Es una motivación extrínseca.

Lo curioso es que todos los maestros que he entrevistado en el programa llevan una motivación que nacen dentro de ellos/as. Una motivación intrínseca.

Ese es su verdadero motor. Quieren ver su progreso. Dominar su espacio. También quieren servir un propósito más grande que ellos: curar enfermedades para salvar vidas, educar, entretener y servir.

Esa debe ser la meta.

17) Tener dinero = tener opciones

Conozco muchas personas motivadas en acumular capital para obtener bienes materiales. Ahora, tener bienes materiales no se compara con tener opciones.

Como dijo el el planificador financiero Kurt Schindler en mi podcast, “tener capital es tener opciones”.

Con dinero puedes invertir en tu idea, desarrollar tus destrezas, invertir en tu marca, viajar, y encargarte de tus seres queridos.

¿Ves las opciones? Por esto es importante cambiar la mentalidad de tener dinero para gastar e intercambiarlo por tener dinero para tener opciones.

¿Cómo haríamos esto? Dos consejos para empezar, págate a ti primero (ahorro) y paga tus gastos con efectivo. Así crearás el hábito de vivir con lo que ganas.

18) El dinero es un recurso neutral:

El dinero es uno de los recursos más neutrales del mundo. No le importa de donde vienes, tu preparación académica, tu raza o tu sexo. Viene siendo un medidor objetivo del valor que tu das. Así que no te sientas mal por cobrar. Es tu recompensa por el valor que tú das.

Crudas Realidades:

19) El tiempo es finito, escoge bien como usarlo:

El filósofo Séneca, quien vivió para los tiempos de Jesús fue quien dijo por escrito

“No es que tengamos poco tiempo, es que perdemos mucho tiempo”… Los hombres/mujeres no permiten que nadie se apodere de sus propiedades pero permiten que otros invadan sus vidas. Son frugales con sus bienes materiales pero desperdician lo único con que deberían ser tacaños”

¿Suena familiar? Más de 2,000 años después y seguimos con el mismo problema.

20) La mayoría de la gente que te criticará, ni te conocerá:

Este año fui a una fiesta de amigos y en entre chistes y cervezas sale a relucir que uno de los invitados que yo apenas conocía no le caía bien. Algo que me sorprendió, no porque pensara que le tenga que caer bien a todo el mundo–eso es imposible–pero porque nunca había compartido ni una conversación con esta persona.

Durante tu vida serás malentendido, criticado y burlado por personas con o sin razón. Mira cómo la gente odia a Lebron James no importa lo que haga. Para contrastar esta negatividad valora las opiniones de aquel círculo cercano que puedas confiar.

21) Te guste o no, es tu deber civil adiestrarte en política

El licenciado y líder nacionalista de Puerto Rico, Pedro Albizu Campos fue quien dijo

“Los jóvenes tienen el deber de defender su Patria con las armas del conocimiento.”

Los cambios no ocurren por sí solos. Requieren de un sentimiento y energía. La energía se canaliza con liderato. Con liderato se une un colectivo. Con un colectivo fuerte se crea un movimiento.

No delegues tu derecho de alzar la voz cuando el gobierno no responda por la gente. Te lo dice un puertorriqueño que presenció la renuncia de su gobernador con una revolución pacífica, sin un solo muerto.

Se parte de la solución.

Hábitos que me funcionan:

22) El que se enamora de la mañana, vivirá dos veces:

Es matemática sencilla. La mayoría de las personas laboran diariamente de 9–6. Si logras comenzar de madrugada, conseguirás capturar unas horas para ti.

Ya sea para tu lectura, tu arte, tu ejercicio, tu empresa o tu hobby — el silencio de la mañana te permite progresar sin interrumpir tus responsabilidades. Las tardes son mejores para actividades sociales — buscar clientes, ver películas en familia, conversar con un amigos o mentores y conectar con tu pareja.

Habrán sus excepciones, pero esta ha sido la única manera que he podido cultivar mi práctica creativa como escritor, a la par con mi profesión como contador, sin sacrificar el tiempo con mi familia.

23) Documenta todo:

Yo comencé a tabular metas trimestrales a corto y largo plazo en el 2016. Luego comencé a escribir en un diario a finales del 2017. Te sorprenderás del progreso que vas logrando cuando redactas tus pensamientos. Tus deseos pasan del subconscientemente al consciente. Estás más claro y consciente de las prioridades.

Además, logras capturar tu progreso, lo cual cuando es medible se convierte adictivo.

24) Crear es mejor que consumir, pero necesitas consumir para crear:

Como me dijo la escritora galardonada Mayra Santos Febres, para ser lo que sea, hay que comer buena comida intelectual. De la misma manera que uno vela lo que comes y entrenas tu físico, debes cuidar lo que entra a tu mente.

Se curioso. Busca libros, artículos, cursos, documentales o hasta películas que tengan un mensaje. Estudia tu oficio. Después de todo, ¿que sería un atleta sin estudiar su oponente? ¿O un empresario sin estudiar el mercado? ¿O un artista sin estudiar las técnicas de su medio?

Saca al menos veinte minutos al día y tu versión futura de lo agradecerá.

25) Ayunar en las mañanas facilita un “Flow state”:

¿O me vas a decir a mi que te puedes concentrar mejor luego de un Grand Slam de Dennys?

Cierra el pico e inténtalo. Me lo vas a agradecer.

26) Ejercitarse temprano también facilita el “Flow state

Sudar temprano es un “life-hack” de vida. Te activa el cerebro, te da más energía, estás más alerta, mejora tu actitud, te concientiza a comer mejor el resto del día, te libera la mente y te abre el calendario para la tarde.

¿Algo más necesitas?

Pensamientos sobre el arte y la educación:

27) El arte es el futuro de la educación.

¿Por qué? Porque cada vez más el arte se mezclará con información valiosa. Cada vez más queremos ser entretenidos pero a la vez aprender. La popularidad de los documentales lo demuestran.

Además, no todos aprendemos igual. El mejor contenido educativo será aquel que combine la lectura, con el audio y lo visual. Aquel que pueda usar el humor con técnicas narrativas para conectar con el estudiante.

28)Cinco destrezas que deberían enseñar en la escuela superior:

La contabilidad, oratoria, persuasión, la redacción de una historia, y mercadeo digital deberían ser cursos de high school. Habilidades que las necesitarás en cualquier carrera. ¿Qué hay que hacer?

Perspectiva contra-intuitiva:

29) El ego y la humildad deben coexistir

El ego es insensato. Ilógico y delirioso. Sin embargo, es el único permiso que necesitas para comenzar. Es lo que te da la valentía de aventurarte sin mérito, experiencia o seguridad. Lo necesitas para mudarte a una ciudad nueva, solicitar al puesto, publicar tu arte o lanzar tu negocio.

Ahora, demasiado ego te puede arruinar — salvo que tu apellido sea Trump.

Se necesita balancear con la humildad. Las ganas de mejorar, aprender y escuchar. La humildad es la que te permite ganarte la confianza real.

30) El fracaso es una bendición:

Suena estúpido. Nadie quiere fracasar. Nadie. Vivimos como un boxeador queriendo retirarse invicto a lo “Money” Mayweather. Sin embargo, Gary Vaynerchuk es quién dijo que la vida es más parecida al UFC (Artes Marciales) donde todo el mundo pierde en algún momento.

Los fracasos nos enseñan mucho más que cualquier triunfo. Nos redirigen a mejores caminos. Son retroalimentación invaluable. Te permiten descartar opciones, validar supuestos y desenmascarar debilidades.

Ingredientes esenciales para cocinar tu tan sabrosa potencial.

31) Te puedes quitar:

El famoso lema “no te quites” es un cliché bien intencionado que no le aplica a todos.

Cuando el mercado te demuestra que no estás listo, que no estás resolviendo sus problemas o no estás acumulando progreso suficiente para competir, hay un inmenso valor en aceptarlo y retirarte.

Te libera de seguir invertir más tiempo — el recurso más valioso — en un proyecto que no va a funcionar y tomar decisiones correctivas.

Muchos olvidan que Twitter comenzó como una red de podcasts. Que Netflix era una suscripción de películas que te llegaban por correo. Que el actor mejor compensado en el mundo, Dwayne “The Rock” Johnson, quería ser futbolista.

No tienes que nadar en contra la corriente si la corriente te está ahogando. Acepta derrota y evoluciona. Así encontrarás que lo mejor podría estar por venir.

32) El estrés es gasolina para vivir:

De la misma manera que la muerte le da significado a nuestra vida, el estrés — en la dosis correcta — es lo que nos recuerda de qué se trata la vida. Esa presión que tanto criticamos y detestamos;

que en el examen te puedas colgar,

que el jefe te pueda botar,

que tu audiencia te pueda rechazar,

que tu amor te pueda dejar,

que tus hijos no te escojan amar,

que tus clientes no te vuelvan a comprar,

Todas son situaciones de alta consecuencia, que requerirán lo mejor uno.

A esto ni le huyas, ni lo evadas. Pues son estas situaciones — las que nos ponen a sudar, las que nos aceleran el corazón sin parar, las que las mariposas no cesan de cosquillear…

Las que nos recuerdan que todavía, estamos vivos.

Sobre el autor:

Soy CPA, Escritor, Conferenciante y Host del video podcast La Maestría con Raúl Palacios. Como eterno optimista, mi meta es compartir historias, que logren inspirar, motivar y ayudar a mi generación puertorriqueña a mejorarse para que juntos podamos contribuir activamente al renacimiento de nuestra isla.

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CPA | Columnist for @elnuevodia | Host of La Maestría Video Podcast | Proud Dad | Learn more raulpalaciospr.com

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